Desde el renacimiento la palabra diseño se ha movido en oposición a las artes y a la técnica. Según Flusser este es justamente el equivoco que nos hace mover culturalmente hacia la ciencia o hacia la estética, cuantificar o cualificar. Ahora esta oposición queda modificada haciéndose puente, conexión, relación y dando como resultado ese significado que es de origen latino a la palabra Diseño.
Este significado lleva en sí siglos de experiencia y renovación, además de llevar inherentemente sujetas varias palabras fundamentales como máuina, técnica, ars, techné.
No es capricho la investigación exhausiva etimológica del autor por la y las palabras en cuestión, de hecho este camino para encontrar y desdeñar el significado resulta un tanto inpreciso aunque de un propio punto de vista: El autoengaño que hay intrinseco en el diseño, esa superación de la naturaleza por medios artificiales o mecanicos; es precisamente este último punto en el que no me encuentro de acuerdo porque no considero que superemos a la naturaleza, de hecho nos basamos en ella, la reflejamos de algun modo, la convertimos, la adaptamos a lo que hoy designamos como diseño.
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